LA RESURRECCION DE LA CARNE
¿Quién pasó murmurando:
caduca y pobre arcilla?
Dime ¿quién te decía:
carne perecedera?
Un día ha de tornarse,
Señora, tal cual era
Como han de hacerse
flores los granos de la trilla.
Este es nuestro
ascetismo: danos como semilla
Aventada, las carnes a
las hoyas postreras
Y aunque la edad retorne
sin una primavera
Tras el Juicio tendremos
primavera en Castilla.
Tú eres para los ojos
míos -perdón, Señora-
Tan da un tornasol vago
que huye, tan de ahora
Tan de elegida rara dulce
fragilidad.
Que sueño es la terrible
-angelical y sonora
Hora en que las trompetas
de Dios den a la aurora
El grito: Hágase todo
carne y eternidad.
RAFAEL SANCHES MAZA
(Español-Siglo
XX)