El bautismo de Cristo en el río Jordán.
(Mateo cap. 3) Decía Juan el Bautista:
"Yo os bautizo con agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. El os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga. »
Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde estaba Juan, para ser bautizado por él.
Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: « Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? »
Jesús le respondió: « Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia. » Entonces le dejó.
Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él.
Y una voz que salía de los cielos decía: « Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.
»